top of page

Cuando decidí estudiar teología, atravesaba espiritualmente hablando la peor etapa desde que entregué mi vida a Cristo, dejé de orar, de estudiar la Biblia y de asistir regularmente a la iglesia, pero a pesar de ello siempre hubo en mi un deseo por hablar del amor de Dios a quienes aún no le conocen, deseo que aún conservo, pero ahora con una vida espiritual en mejores condiciones.

 

Mi estancia en la universidad me ha ayudado a mejorar mi vida espiritual, he comprendido que no debo de enfocarme en guardar sus mandamientos sino en relacionarme con Dios por medio de la oración y el estudio de su palabra, lo cual me llevará a la obediencia. El Señor ha transformado mi vida, hoy en día ese deseo de hablar de Dios a las personas se ha convertido en un compromiso de llevar esperanza en Cristo, reflejando su carácter por medio de mis acciones y la predicación de su Palabra.

bottom of page